No se sabe si es cierto o no, bueno, parece que nunca nadie dijo aquello de que una ardilla podía cruzar la península ibérica saltando de rama en rama, sin tocar el suelo y en el fondo nos da igual, seguirá siendo un mito dentro de la fabulología del pueblo, porque nos gusta y ya está, ja ja..
Lo que si se ha dicho y es muy grande es que:
"Y es que, como dijo no recuerdo quién -o quizá fui yo mismo quien lo dijo- una ardilla podría cruzar España saltando de gilipollas en gilipollas, sin tocar el suelo".
Ja, ja, ja, ja...genial en serio, y además en más de un artículo lo he leído yo, esto si es importante, seguro que los antiguos, los romanos y compañía, cuando vieron Hispania por primera vez, igual pensaron lo de la ardilla, y luego, no lo escribieron pero también pensarían lo mismo, ja ja..aunque igual tenían ya tantos gilipollas en casa que no se fijaban en lo de los demás, no se.
Os dejo aquí el enlace a uno de los artículos del amigo Arturo que vale la pena.
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miércoles, 21 de septiembre de 2016
viernes, 31 de octubre de 2014
La riqueza del lenguaje castellano
Una genial tesis doctoral de Arturo Pérez-Reverte sobre la palabra "cojones".
No se si será la palabra en castellano con más acepciones pero desde luego tiene unas cuantas.
Y aquí abajo os dejo el texto tal y como se ha usado para la realización del vídeos y el enlace del artículo donde lo escribió para la "tesis".
Os dejo primero un vídeo montaje hecho con el texto de la "tesis" y con la charla y risas de los del programa de radio que lo emitieron. Te partes la caja escuchándolo, leyéndolo, viéndolo y con las risas de los contertulios.
Cuestión de cojones (por Arturo Pérez-Reverte)
Ahora me explico las quejas de los extranjeros por sus dificultades con nuestras acepciones. Un ejemplo de la riqueza del lenguaje castellano es el número y acepciones de una simples palabra, como puede ser la muy conocida y frecuentemente utilizada referencia a los atributos masculinos, "cojones".
Si va acompañada de un numeral, tiene significados distinto según el número utilizado. Así, "uno" significa "caro o costoso" (valía un cojón), "dos" significa "valentía" (tenía dos cojones), "tres" significa "desprecio" (me importa tres cojones), un número muy grande más "par" significa "dificultad" (lograrlo me costo mil pares de cojones).
El verbo cambia el significado. "Tener" indica "valentía" (aquella persona tiene cojones), aunque con signos exclamativos puede significar "sorpresa" (¡tiene cojones!); "poner" expresa un reto, especialmente si se ponen en algunos lugares (puso los cojones encima de la mesa).
También se los utiliza para apostar (me corto los cojones), o para amenazar (te corto los cojones). El tiempo del verbo utilizado cambia el significado de la frase. Así, el presente indica "molestia o hastío" (me toca los cojones), el reflexivo significa "vagancia" (se tocaba los cojones), pero el imperativo significa "sorpresa" (¡tócate los cojones!). Los prefijos y sufijos modulan su significado: "a-" expresa "miedo" (acojonado), "des-" significa "cansancio o risa" (descojonado), "-udo" indica "perfección" (cojonudo), y "-azo" se refiere a la "indolencia o abulia" (cojonazo).
Las preposiciones matizan la expresión. "De" significa "éxito" (me salió de cojones)" o "cantidad" (hacía un frío de cojones), "por" expresa "voluntariedad" (lo haré por cojones), "hasta" expresa "límite de aguante" (estoy hasta los cojones), "con" indica "valor" (era un hombre con cojones) y "sin", "cobardía" (era un hombre sincojones).
Es distinto el color, la forma, la simple tersura o el tamaño. El color violeta expresa "frío" (se me quedaron los cojones morados), la forma, "cansancio" (tenía los cojones cuadrados), pero el desgaste implica "experiencia" (tenía los cojones pelados de tanto repetirlo).
Es importante el tamaño y la posición (tiene dos cojones grandes y bien plantados); sin embargo hay tamaño máximo (tiene los cojones como los del caballo de Espartero) que no puede superarse, porque entonces indica "torpeza o vagancia" (le cuelgan, se los pisa, se sienta sobre ellos, e incluso necesita una carretilla para llevarlos).
La interjección "¡cojones!" significa "sorpresa", y cuando uno se halla perplejo los solicita (manda cojones). En ese lugar reside la voluntad y de allí surgen las órdenes (me sale de los cojones).
En resumen, será difícil encontrar una palabra, en castellano o en otros idiomas, con mayor número de acepciones.
Ahora me explico las quejas de los extranjeros por sus dificultades con nuestras acepciones. Un ejemplo de la riqueza del lenguaje castellano es el número y acepciones de una simples palabra, como puede ser la muy conocida y frecuentemente utilizada referencia a los atributos masculinos, "cojones".
Si va acompañada de un numeral, tiene significados distinto según el número utilizado. Así, "uno" significa "caro o costoso" (valía un cojón), "dos" significa "valentía" (tenía dos cojones), "tres" significa "desprecio" (me importa tres cojones), un número muy grande más "par" significa "dificultad" (lograrlo me costo mil pares de cojones).
El verbo cambia el significado. "Tener" indica "valentía" (aquella persona tiene cojones), aunque con signos exclamativos puede significar "sorpresa" (¡tiene cojones!); "poner" expresa un reto, especialmente si se ponen en algunos lugares (puso los cojones encima de la mesa).
También se los utiliza para apostar (me corto los cojones), o para amenazar (te corto los cojones). El tiempo del verbo utilizado cambia el significado de la frase. Así, el presente indica "molestia o hastío" (me toca los cojones), el reflexivo significa "vagancia" (se tocaba los cojones), pero el imperativo significa "sorpresa" (¡tócate los cojones!). Los prefijos y sufijos modulan su significado: "a-" expresa "miedo" (acojonado), "des-" significa "cansancio o risa" (descojonado), "-udo" indica "perfección" (cojonudo), y "-azo" se refiere a la "indolencia o abulia" (cojonazo).
Las preposiciones matizan la expresión. "De" significa "éxito" (me salió de cojones)" o "cantidad" (hacía un frío de cojones), "por" expresa "voluntariedad" (lo haré por cojones), "hasta" expresa "límite de aguante" (estoy hasta los cojones), "con" indica "valor" (era un hombre con cojones) y "sin", "cobardía" (era un hombre sincojones).
Es distinto el color, la forma, la simple tersura o el tamaño. El color violeta expresa "frío" (se me quedaron los cojones morados), la forma, "cansancio" (tenía los cojones cuadrados), pero el desgaste implica "experiencia" (tenía los cojones pelados de tanto repetirlo).
Es importante el tamaño y la posición (tiene dos cojones grandes y bien plantados); sin embargo hay tamaño máximo (tiene los cojones como los del caballo de Espartero) que no puede superarse, porque entonces indica "torpeza o vagancia" (le cuelgan, se los pisa, se sienta sobre ellos, e incluso necesita una carretilla para llevarlos).
La interjección "¡cojones!" significa "sorpresa", y cuando uno se halla perplejo los solicita (manda cojones). En ese lugar reside la voluntad y de allí surgen las órdenes (me sale de los cojones).
En resumen, será difícil encontrar una palabra, en castellano o en otros idiomas, con mayor número de acepciones.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
La leyenda de la montaña suiza
Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años, en aquellos lejanos tiempos en que los hombres del Norte asolaban estas costas rompiendo la tranquila vida de sus gentes, tres hechiceras se conjuraron para acabar con las incursiones vikingas.
Los amenazadores drakkars que desafiaban vientos y tormentas atravesando los mares para devastar sus aldeas, tendrían que vérselas con la furia de las hechiceras Mari Zaharra, Mari y Mari Txiki: “Las Tres Marías”.
El primer aviso para los temibles dragones marinos vendría en forma de una ola impetuosa con la que Mari Txiki sacudiría sus naves haciéndoles variar el rumbo. Si la advertencia no era atendida sería Mari la que, con una segunda e imponente ola, les haría zozobrar. El miedo se apoderaría de ellos invitándoles a virar. Si tampoco así se dieran por vencidos, una tercera ola gigantesca hundiría sus naves.
Así había de ocurrir y así ocurrió: los drakkars vikingos sucumbieron ante una inmensa tercera ola, la de Mari Zaharra, que se los tragó.
Sin embargo, en medio de la calma que siguió al conjuro de las olas, reapareció el más feroz y despiadado de los dragones del norte. Su silueta se dibujó amenazadora en el horizonte. Sin tiempo que perder, las hechiceras aunaron sus fuerzas lanzándose contra la nave que, por un momento, pareció resistir el embate de una ola de proporciones descomunales…
Mucho tiempo después alguien comentó que las olas que terminaron con los drakkars vikingos eran tan grandes como las montañas suizas.
Pero, ¿se hundió realmente aquel último drakkar?.
Para conocer la respuesta tendrás que revivir su experiencia en la Montaña Suiza del Parque de Atracciones del Monte Igueldo.
¿A qué estás esperando?.
Los amenazadores drakkars que desafiaban vientos y tormentas atravesando los mares para devastar sus aldeas, tendrían que vérselas con la furia de las hechiceras Mari Zaharra, Mari y Mari Txiki: “Las Tres Marías”.
El primer aviso para los temibles dragones marinos vendría en forma de una ola impetuosa con la que Mari Txiki sacudiría sus naves haciéndoles variar el rumbo. Si la advertencia no era atendida sería Mari la que, con una segunda e imponente ola, les haría zozobrar. El miedo se apoderaría de ellos invitándoles a virar. Si tampoco así se dieran por vencidos, una tercera ola gigantesca hundiría sus naves.
Así había de ocurrir y así ocurrió: los drakkars vikingos sucumbieron ante una inmensa tercera ola, la de Mari Zaharra, que se los tragó.
Sin embargo, en medio de la calma que siguió al conjuro de las olas, reapareció el más feroz y despiadado de los dragones del norte. Su silueta se dibujó amenazadora en el horizonte. Sin tiempo que perder, las hechiceras aunaron sus fuerzas lanzándose contra la nave que, por un momento, pareció resistir el embate de una ola de proporciones descomunales…
Mucho tiempo después alguien comentó que las olas que terminaron con los drakkars vikingos eran tan grandes como las montañas suizas.
Pero, ¿se hundió realmente aquel último drakkar?.
Para conocer la respuesta tendrás que revivir su experiencia en la Montaña Suiza del Parque de Atracciones del Monte Igueldo.
¿A qué estás esperando?.
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domingo, 3 de octubre de 2010
Diferentes vertientes del heavy metal
Es complicado el mundo del metal, todos lo sabemos y las diferencias a veces entre las diversas vertientes son confusas, tanto como en ocasiones diferenciar el bien del mal, también eso todos lo sabemos.
He aquí un texto metafórico y explicativo para que nos quede mas claro y mas sencillo esta diferencia.
Supongamos la siguiente situación:
"En lo alto de un castillo mora una linda princesa custodiada por un terrible y gigante dragón".
A continuacón abordamos una situación diferente según cada estilo metal:
Power metal
El protagonista llega al castillo en un caballo blanco alado, escapa del dragón, salva a la princesa, se van lejos y hacen el amor.
True metal
El protagonista llega al castillo y vence al dragón en una batalla utilizando su espada.
Bañado en la sangre del dragón, lo hace con la princesa.
Thrash metal
El protagonista llega al castillo, pelea con el dragón, salva a la princesa y se la tira.
Heavy metal
El protagonista llega al castillo en una Harley Davidson, mata al dragón, se toma unas cervezas con la princesa y después lo hacen.
Folk metal
El protagonista llega con varios amigos tocando el acordeón, el laúd, violín, y otros instrumentos extraños.
El dragón se queda dormido de tanto danzar, y luego se van... sin la princesa.
Viking metal
El protagonista llega en un navío, mata al dragón con un hacha, lo cocina y se lo come.
Viola a la princesa, saquea el castillo y le prende fuego a todo antes de irse.
Death metal
El protagonista llega, mata al dragón, se tira a la princesa, la mata y se va.
Black metal
El protagonista llega de madrugada en medio de la neblina, mata al dragón y lo empala frente al castillo.
Sodomiza a la princesa, le corta el cuello con una daga y bebe su sangre en un ritual antes de matarla.
Después descubre que ella no era virgen y la empala junto al dragón.
Gore metal
El protagonista llega, mata al dragón y lo quema. Sube al castillo, se tira a la princesa y la mata.
Después se la vuelve a tirar. Quema el cuerpo de la princesa y se la tira de nuevo.
Antes de marcharse se come al dragón y a la princesa.
Doom metal
El protagonista llega al castillo, ve el tamaño del dragón, se deprime y se suicida.
El dragón se come el cadáver del protagonista y después se come a la princesa.
Nu
El protagonista llega al castillo y se jacta de lo bueno que es peleando y de que es capaz de ganarle al dragón.
Pierde miserablemente y queda hecho un guiñapo.
Huye y encuentra a la princesa, le cuenta su trágica infancia.
La princesa lo cachetea y se va a buscar al protagonista de "Heavy Metal".
El protagonista "Nu" se toma un prozak y se va a grabar un disco de "The best of".
Rock n´ roll clásico
El protagonista llega en una moto fumándose un troncho y se lo ofrece al dragón, que resulta que era su amigo.
Luego acampa con la princesa en la parte más apartada del jardín, y después de mucho sexo, drogas y rock n' roll, tiene una sobredosis de LSD y muere ahogado en su propio vómito.
Punk
El protagonista le tira una piedra al dragón y huye. Pinta la "A" de anarquía en un muro del castillo.
Le hace un peinado tipo "mohicano" a la princesa y abre un kiosko de fanzines en el pasadizo del castillo.
Progresivo
El protagonista llega y toca un solo virtuoso de guitarra de 26 minutos.
El dragón se mata de tanto tedio.
Llega donde la princesa y toca otro solo explorando todas las técnicas de tonos y compases aprendidas en el último año en el conservatorio.
La princesa huye buscando al protagonista de "Heavy Metal".
Hard rock
El protagonista llega al castillo en un convertible rojo, acompañado de dos rubias pechugonas y tomándose una botella de Jack Daniels.
Mata al dragón con un cuchillo y luego hace una orgía con las rubias y la princesa.
Glam
El protagonista llega al castillo. El dragón se ríe tanto al verlo que lo deja pasar.
Entra al castillo, se roba la laca y el lapiz labial de la princesa.
Luego convence al dragón de pintar el castillo de rosado y hacerse unos rayitos.
Ska
El protagonista llega acompañado de 45 ceporros de telesecundaria. Matan al dragón a punta de patinetazos, buscan a la princesa mientras inhalan superglue. Encuentran a la princesa y a ritmo de Madness, bailan y follan de lo lindo.
Rock urbano
El protagonista entra al castillo con un galápago y una guitarra acústica súper descompuesta. El dragón muere a causa del olor. El protagonista apoya su pie, calzando unos Converse rosas, sobre el dragón e interpreta "Dificil".
Encuentra a la princesa y juntos componen una canción llamada "Dragones en mi ciudad", dedicada a todos los tragafuegos urbanos.
He aquí un texto metafórico y explicativo para que nos quede mas claro y mas sencillo esta diferencia.
Supongamos la siguiente situación:
"En lo alto de un castillo mora una linda princesa custodiada por un terrible y gigante dragón".
A continuacón abordamos una situación diferente según cada estilo metal:
Power metal
El protagonista llega al castillo en un caballo blanco alado, escapa del dragón, salva a la princesa, se van lejos y hacen el amor.
True metal
El protagonista llega al castillo y vence al dragón en una batalla utilizando su espada.
Bañado en la sangre del dragón, lo hace con la princesa.
Thrash metal
El protagonista llega al castillo, pelea con el dragón, salva a la princesa y se la tira.
Heavy metal
El protagonista llega al castillo en una Harley Davidson, mata al dragón, se toma unas cervezas con la princesa y después lo hacen.
Folk metal
El protagonista llega con varios amigos tocando el acordeón, el laúd, violín, y otros instrumentos extraños.
El dragón se queda dormido de tanto danzar, y luego se van... sin la princesa.
Viking metal
El protagonista llega en un navío, mata al dragón con un hacha, lo cocina y se lo come.
Viola a la princesa, saquea el castillo y le prende fuego a todo antes de irse.
Death metal
El protagonista llega, mata al dragón, se tira a la princesa, la mata y se va.
Black metal
El protagonista llega de madrugada en medio de la neblina, mata al dragón y lo empala frente al castillo.
Sodomiza a la princesa, le corta el cuello con una daga y bebe su sangre en un ritual antes de matarla.
Después descubre que ella no era virgen y la empala junto al dragón.
Gore metal
El protagonista llega, mata al dragón y lo quema. Sube al castillo, se tira a la princesa y la mata.
Después se la vuelve a tirar. Quema el cuerpo de la princesa y se la tira de nuevo.
Antes de marcharse se come al dragón y a la princesa.
Doom metal
El protagonista llega al castillo, ve el tamaño del dragón, se deprime y se suicida.
El dragón se come el cadáver del protagonista y después se come a la princesa.
Nu
El protagonista llega al castillo y se jacta de lo bueno que es peleando y de que es capaz de ganarle al dragón.
Pierde miserablemente y queda hecho un guiñapo.
Huye y encuentra a la princesa, le cuenta su trágica infancia.
La princesa lo cachetea y se va a buscar al protagonista de "Heavy Metal".
El protagonista "Nu" se toma un prozak y se va a grabar un disco de "The best of".
Rock n´ roll clásico
El protagonista llega en una moto fumándose un troncho y se lo ofrece al dragón, que resulta que era su amigo.
Luego acampa con la princesa en la parte más apartada del jardín, y después de mucho sexo, drogas y rock n' roll, tiene una sobredosis de LSD y muere ahogado en su propio vómito.
Punk
El protagonista le tira una piedra al dragón y huye. Pinta la "A" de anarquía en un muro del castillo.
Le hace un peinado tipo "mohicano" a la princesa y abre un kiosko de fanzines en el pasadizo del castillo.
Progresivo
El protagonista llega y toca un solo virtuoso de guitarra de 26 minutos.
El dragón se mata de tanto tedio.
Llega donde la princesa y toca otro solo explorando todas las técnicas de tonos y compases aprendidas en el último año en el conservatorio.
La princesa huye buscando al protagonista de "Heavy Metal".
Hard rock
El protagonista llega al castillo en un convertible rojo, acompañado de dos rubias pechugonas y tomándose una botella de Jack Daniels.
Mata al dragón con un cuchillo y luego hace una orgía con las rubias y la princesa.
Glam
El protagonista llega al castillo. El dragón se ríe tanto al verlo que lo deja pasar.
Entra al castillo, se roba la laca y el lapiz labial de la princesa.
Luego convence al dragón de pintar el castillo de rosado y hacerse unos rayitos.
Ska
El protagonista llega acompañado de 45 ceporros de telesecundaria. Matan al dragón a punta de patinetazos, buscan a la princesa mientras inhalan superglue. Encuentran a la princesa y a ritmo de Madness, bailan y follan de lo lindo.
Rock urbano
El protagonista entra al castillo con un galápago y una guitarra acústica súper descompuesta. El dragón muere a causa del olor. El protagonista apoya su pie, calzando unos Converse rosas, sobre el dragón e interpreta "Dificil".
Encuentra a la princesa y juntos componen una canción llamada "Dragones en mi ciudad", dedicada a todos los tragafuegos urbanos.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Las 10 profesiones más peligrosas
Si el cine nos ha enseñado algo es que por muy mal que esté el mercado laboral en estos momentos, sería aconsejable que no aceptaseis un trabajo de estos a menos que sea imprescindible. Y estamos hablando de tener que vivir en la calle y vivir de las sobras de los supermercados. Por supuesto, hay demasiadas ocupaciones llenas de riesgo para reducirlas sólo a diez, por lo que algunas se han quedado fuera de la lista.
Menciones especiales:
- Especialista de cine: En películas como Dirty Mind se aprecia que este trabajo es todo riesgo: golpes, lesiones, enfermedades y nada de gloria.
- Limpiador de piscinas de tiburones: Rob Schneider trabajaba de eso en 50 Primeras Citas, y está claro que su cuerpo había vivido mejores días. Y ya es decir.
- Marinero: Si hacemos caso a cintas como La Tormenta Perfecta, Moby Dick o Tiburón, ni la fauna marina ni el clima ni el agua salda son amigos del ser humano.
10. TRABAJADOR DE UN ALMACÉN
Visto en: Staplerfahrer Klaus, The Office, Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal.
Riesgos: Un almacén por sí solo es un lugar peligroso, donde se pueden dar todo tipo de accidentes laborales con carretillas elevadoras, material delicado y demás. Pero si además hay algo valioso, lo más probable es que alguien quiera robarlo, y que no le importe dañar a los curritos que allí trabajan.
Consejos para evitar la muerte:
- Aléjate de objetos cortantes, romos, sólidos, líquidos, ligeros o pesados.
- Colabora activamente con los malvados en la búsqueda de su botín. Cuando el héroe haga acto de presencia (lo reconocerás porque los malos se quedan quietos un momento y dicen su nombre), apártate raudo y veloz.
- Procura que algún compañero haga tu trabajo por ti.
- Impide que el jefe de las oficinas baje al almacén a trastear con el instrumental.
Probabilidades de resultar herido: 50%
Probabilidades de morir: 10%
9. PRESIDENTE AMERICANO
Visto en: Air Force One, JFK, Teléfono Rojo, X-Men 2 y casi todas las películas de Roland Emmerich.
Riesgos: Si hay una personalidad poderosa que atrae las miradas de todos los locos, terroristas, criminales y desastres naturales o artificiales, ese es el presidente del mun… de Estados Unidos. En la gran pantalla ha sufrido atentados, secuestros, extorsiones, la destrucción de su casa, la invasión de su país, le han intentado matar, le han intentado suplantar, le han disparado, puesto bombas, pegado palizas…
Consejos para evitar la muerte:
- No pongas tus miras demasiado elevadas si te dedicas a la política. Confórmate con su puesto de concejal en un pueblo de setenta habitantes.
- Procura hacerte enemigos dentro de tu partido para no tener que liderarlo nunca, no vaya a ser que te toque de candidato cuando la gente quiere votar por tu partido.
- Corolario: si a pesar de lo anterior acabas de presidente, apresúrate a hacer las paces con todo el mundo, aunque sea bajándote los pantalones.
- Intenta pasar sin pena ni gloria en tu mandato. Que la gente no se de cuenta de que estás ahí, ni para lo bueno ni para lo malo.
- Traslada tu vivienda a Ashland, Ohio. Nunca ha sucedido ninguna catástrofe en ese pueblo, y encima está cerca de la frontera de Canadá, por si hace falta salir huyendo.
- Si tu apellido es Kennedy o Lincoln, cámbiatelo.
Probabilidades de resultar herido: 70%
Probabilidades de morir: 10%
8. GUARDIA DE SEGURIDAD DE UN BANCO
Visto en: Todas y cada una de las películas en donde se roba un banco.
Riesgos: Hay tres tipos de guardia de seguridad en un banco. Están los gordos con bigote que andan dos pasos y se agotan, y que suelen ser despistados. Están los menos gordos, pero calvos, que no son despistados pero tampoco rápidos en reaccionar. Y por último están los cachitas con cara de chulos, que creen que ser guardia es casi como ser policía. Al primer tipo de guardia le quitan el arma por la espalda antes de que se de cuenta de que están robando. Al segundo le revientan la nariz de un culatazo y lo dejan malherido o inconsciente. Al tercero se lo cargan sin contemplaciones cuando intenta detener a ocho tíos armados hasta los dientes y con chaleco antibalas utilizando una mierda de pistola de seis balas.
Consejos para evitar la muerte:
- Abandona el gimnasio, déjate bigote y comienza una dieta diaria de donuts y piernas de cabrito. Si se te cae el pelo, ponte peluquín.
- Utiliza tus horas de trabajo en pensar guiones de cine o repasar mentalmente la lista de los Reyes Godos.
- Si alguien te pide que le ayudes a algo, hazlo. Procura estar con esa persona el mayor tiempo posible, y no te fijes en si la viejecita es en realidad un hombre con mostacho.
- Procura dejar tu pistola al alcance de cualquiera.
Probabilidades de resultar herido: 33%
Probabilidades de morir: 33%
7. GUARDAESPALDAS
Visto en: El Guardaespaldas y cualquier otra película donde aparezca un cargo político, un rico empresario o un famoso en público.
Riesgos: Los guardaespaldas siempre son los primeros que reciben la bala. Ese es su trabajo. Pero es que aparte de lidiar con los locos, los fanáticos y los trabajadores insatisfechos, también tienen que soportar las excentricidades de su protegido, que incluyen cantar como un gato escurrido y hacer que juegues con sus insufribles hijos.
Consejos para evitar la muerte:
- Utiliza chaleco antibalas hasta para ir al baño.
- Procura que tu protegido salga lo menos posible de casa, aunque eso signifique encadenarlo al sillón o contratar prostitutas de lujo que lo mantengan ocupado en la cama.
- La ley del criado: si tu jefe está en casa, es responsabilidad del servicio doméstico. Escóndete donde no te pueda encontrar y aparece de vez en cuando por su habitación para asegurarte de que aún no se ha muerto.
- No uses pinganillo. Sólo sirve para confundirte cuando el caos comienza y todo el mundo se pone a hablar a la vez.
Probabilidades de resultar herido: 60%
Probabilidades de morir: 30%
6. PERIODISTA METOMENTODO
Visto en: La Sombra del Poder, Todos los Hombres del Presidente, Diamante de Sangre, Buenas Noches, y Buena Suerte, El Informe Pelícano, Zodiac…
Riesgos: A la gente peligrosa o con poder no les gusta que escarben en su basura. El problema es que si escarbas en los secretos de alguien, es precisamente en el de esos dos tipos de personas. Por ello, los periodistas se ven expuestos a las represalias. Si es un secundario que investiga al bueno, acaba con una hostia. Si el secundario investiga al malo, acaba nadando con los peces. Si es protagonista sólo puede investigar al malo, pero eso hace que su vida se convierta en un infierno.
Consejos para evitar la muerte:
- Dedícate a la prensa rosa o cultural, donde el único peligro es volverse tonto o friki.
- Cuando comiencen las presiones externas, pásale el caso a ese compañero trepa que tan mal te cae. A continuación, haz lo posible para estar enterado de sus avances, para poder quitarle parte de la fama si sobrevive a los atentados contra su vida.
- Hazte amigo de los policías. Si la cosa se pone mal, no te conviene que te recuerden como “ese tipo que se metió con el cuerpo en un artículo”.
- Cuando te amenacen, haz caso. Total, la prensa ya no tiene tanto poder como antaño, así que tu artículo no iba a cambiar nada.
- Si tienes dudas sobre si un tipo está intentando salvar a unos rehenes o está con los secuestradores, es que está intentando salvarlos. No le busques las cosquillas.
Probabilidades de resultar herido: 80%
Probabilidades de morir: 25%
5. PROSTITUTA CALLEJERA
Vista en: Taxi Driver, Seven, Sin Perdón, Venganza, American Psycho, Sin CityPretty Woman. y mil películas más que obviamente NO son
Riesgos: ¿Aparte de los locos homicidas que pueblan las carreteras y bajos fondos de las ciudades en busca de mujeres indefensas a las que violar, golpear y degollar? ¿Aparte de los camellos que intentan que te vuelvas adicta al crack y acabes tu vida en un arroyo con una aguja colgando del brazo? ¿Aparte de los proxenetas que te quitan todo el dinero sin importarle que tengas un crío que alimentar, y de propina te dan una paliza? No sé… ¿Qué tal los policías de porra fácil que se toman la justicia por su mano con la escoria de la sociedad?
Consejos para evitar la muerte:
- Si ves a un tío en un cochazo con claros síntomas de no saber conducirlo, entra en el vehículo cueste lo que cueste.
- No tomes drogas. Si tu chulo es también traficante y te obliga a tomar, simula una sobredosis con tu primera administración para que se acojone y te deje en paz.
- Toma la píldora. Mejor no tener que cargar con un bebé si hay que salir por piernas.
- Si tu cliente lleva un maletín de médico, seguro que estará más interesado por tu compañera, esa que te cae tan mal.
- Lleva botas altas de cuero. Aparte de dar morbo, son ideales para esconder navajas o pistolas con las que defenderse de cualquier ataque.
- Ante la duda, corre.
Probabilidades de resultar herida: 70%
Probabilidades de morir: 35%
4. CIENTÍFICO INNOVADOR
Visto en: Todas las películas de ciencia ficción habidas y por haber, y buena parte de las de acción, sobre todo si hay agentes secretos de por medio.
Riesgos: Todo científico dado a la experimentación tiene tendencia a probar los efectos de sus inventos sobre sí mismo. El problema es que siempre hay que refinar los aparatos o sustancias antes de que funcionen perfectamente y sin efectos secundarios. Pero aún hay más: dichos inventos suelen atraer las miradas de toda una caterva de criminales, contrabandistas, militares y gobiernos de dudosa estofa, cuyos métodos son amenazar, secuestrar o matar al inventor. Y en los casos en los que éste está de parte de ellos, entonces es el héroe el que se encarga de todo eso.
Consejos para evitar la muerte:
- Investiga solamente cosas inofensivas y estúpidas, como el cromosoma 13 de la rana de charca o la forma de curar la diarrea explosiva. Si por casualidad descubres algo muy gordo, publica la fórmula gratis a los cuatro vientos para que nadie tenga la exclusiva.
- Trabaja para una compañía farmacéutica puntera. Bajo el amparo de un grande no tienes nada que temer en cualquier cosa que descubras: si les conviene lo patentan, si no le echan tierra encima. Y tú callado hagan lo que hagan, no vaya a ser que crean que les vas a traicionar. La moral suele perjudicar seriamente la salud.
- Si no encuentras una cobaya para probar tu experimento, sigue buscando. A las malas, contrata a un indigente para el puesto. Si te tienta probarlo por ti mismo, vete de vacaciones hasta que se te pase el arrebato.
- Si tu jefe tiende a reírse de forma maquiavélica, procura cambiar de trabajo. Pero no lo hagas forzando tu despido, que esta gente es muy expeditiva.
Probabilidades de resultar herido: 90%
Probabilidades de morir: 30%
3. POLICÍA NOVATO
Visto en: Películas policíacas por doquier, aunque uno personalmente siempre recuerda con especial cariño Arma Letal 3.
Riesgos: La de policía es una profesión peligrosa de por sí, todo el día enfrentándose a criminales, traficantes, ladrones y demás ralea. Pero si además acabas de salir de la academia y no te sabes todavía la cartilla, eres mucho más dado a hacer tonterías y cometer imprudencias que, en una situación, límite, pueden acabar contigo en un ataúd mientras tus compañeros disparan cuatro veces al aire y doblan una bandera.
Consejos para evitar la muerte:
- Solicita un puesto de despacho. Si te asignan a recepción, aduce que no eres bueno tratando con la gente. El caso es estar dentro de la comisaría, en el fondo, en la mesa del rincón donde nadie llega. Y con el chaleco puesto, para evitar balas perdidas.
- Pégate siempre al policía más pasivo y con peor expediente de arrestos.
- Nunca te ofrezcas voluntario para una misión. De hecho, si te envían a una, procura escaquearte. Endósasela a un compañero que tenga ganas de ponerse medallas. Ese tío que te hacía la vida imposible durante tu instrucción es el candidato ideal.
- Si te ves envuelto en un tiroteo, procura quedarte en la retaguardia cubierto por un muro de hormigón armado. Y si se presenta la ocasión, huye disimuladamente. El cementerio está lleno de valientes.
- Si es tu cumpleaños, pon cualquier excusa para no ir a trabajar. Lo mismo se puede aplicar a tu santo, tu aniversario de boda y otras fiestas señaladas, como Navidad, Año Nuevo, Acción de Gracias, el puente de la Constitución y en general todos los días rojos del calendario.
Probabilidades de resultar herido: 15%
Probabilidades de morir: 80%
2. SOLDADO CON NOVIA
Visto en: Películas bélicas en general. El caso más flagrante del que hay constancia, Soldado de Fortuna.
Riesgos: Teniendo en cuenta la altísima probabilidad de acabar muerto o herido en una guerra, y la cantidad de formas distintas de palmarla (disparos, obuses, minas, machetes, napalm, partirse el cuello tirándose en paracaídas…), ¿para qué tentar a la suerte diciendo que tienes novia? Cuando un guionista es demasiado vago para construir un personaje que de pena que se muera, siempre tira de este recurso. No hagas la prueba en la vida real. No hay estudios que comprueben si sucede o no, pero no hay que jugar con fuego.
Consejos para evitar la muerte:
- Si te intentan reclutar, aduce que tienes los pies planos. Si eso no funciona, una enfermedad neurodegenerativa. Lo que sea para no alistarte.
- Nunca le enseñes la foto de tu novia a nadie. Ni siquiera la menciones. No hables de sexo, ni de amor. Cuando un compañero hable de alguno de esos temas, vete o esquiva las preguntas. Lo mismo se aplica para hablar de tu esposa, de tus padres y de tus hermanos, hijos, primos, suegros, amigos y mascotas.
- Nunca pienses en tu futuro. La parcela que quieres comprar en Wisconsin para plantar remolacha seguirá ahí cuando vuelvas, y el negocio de tuercas que quieres abrir en tu pueblo natal tendrá las mismas posibilidades de éxito si se lo cuentas a un compañero que si no. Así que tú callado. E intenta pensar en ello lo menos posible, que a veces se oyen los pensamientos con voz en off.
- Intenta ser un hijo de puta con tus compañeros. Pero no el típico cabrón con algo de corazón que se acaba redimiendo en la batalla final (y muere heroicamente), ni el bastardo supremo que todo el mundo odia (y muere de forma estúpida). Tienes que tener justo el nivel del que acaba vivo para recibir el puñetazo de ‘te lo mereces’ del héroe.
Probabilidades de resultar herido: 10%
Probabilidades de morir: 95%
1. SECUAZ DE UN GRUPO TERRORISTA
Visto en: Todas las películas de acción jamás rodadas, sobre todo de los 80 y 90.
Riesgos: De todo tipo. Ser un vulgar secuaz te expone a cualquier clase de muerte violenta imaginable, y la mayoría de veces ni siquiera puedes consolarte en que has fallecido con honor. Que se lo pregunten a Al Leong, el conocido “chino de las películas de acción”, ese que siempre muere antes de soltar una frase. Ha llegado un punto en el que, cada vez que aparece en pantalla, ya sabes que va a ser carne de cañón.
Consejos para evitar la muerte:
- Parece obvio, pero no te olvides de ello: un verdulero tiene menos posibilidades de morir que un terrorista.
- Si ya has sido reclutado, procura ascender puestos rápidamente en el escalafón de la organización. A veces, los malos importantes se quedan vivos para futuras secuelas.
- Estudia. Sácate una carrera en vez de ir al gimnasio o aprender a manejar armas. A los secuaces inteligentes los dejan inconscientes de un sopapo, no les rompen el cuello.
- Nunca, nunca, NUNCA te quedes con el bueno a solas en una habitación. Aunque esté encadenado e inconsciente, y sólo sea el tiempo necesario para que tu compañero se pida un café en la máquina.
- Si tienes acorralado al bueno, no le des explicaciones ni te pongas chulo. Abrir la boca es sinónimo de muerte segura. Tampoco pongas un cuidado extremo en apuntar len-ta-men-te, eso es un silbato canino para reclamar la ayuda de su compañero. Dispárale todo tu cargador a bocajarro y punto.
- Si se presenta una lucha cuerpo a cuerpo con el héroe, procura que tu bando supere en número al otro. En plan diecisiete a uno. Y recuerda: la técnica de atacar uno a uno nunca ha funcionado. Nada indica que esta vez vaya a ser la primera.
- Si los disparos te han herido y tienes una pistola cerca, no intentes cogerla. Hazte el muerto y espera a la ambulancia. O, si puedes correr, aprovecha el momento en el que el héroe está cargándose gente en otro lugar para salir por piernas.
- No seas chino.
Probabilidades de resultar herido: 25%
Probabilidades de morir: 175%
jueves, 29 de abril de 2010
¿Me da usted su palabra de honor......?
Circule....
"Ocurrió hace casi treinta años, cuando yo conducía por una carretera del sur de España. Adelanté frente a un cambio de rasante, con el espacio justo para ponerme a la derecha sólo unos palmos antes de la línea continua. En ese momento, una pareja de motoristas de la Guardia Civil coronaba la rasante; y el primero de ellos, creyendo desde su posición lejana que yo había pisado la línea, hizo gestos enérgicos para que detuviese el coche. Paré en el arcén, seguro de que no había llegado a infringir las normas. Se acercó un picoleto joven, corpulento, hosco. Ha pisado usted tal y cual, dijo. Me bastó echarle un vistazo a su cara para comprender que de nada servía discutir. «¿Quién está al mando?», pregunté con mucha corrección. Me miró, desconcertado. «El cabo», respondió, señalando al compañero que había estacionado la Sanglas al otro lado de la carretera. Salí del coche, crucé el asfalto y me acerqué al cabo. Era veterano, bigotudo. «Pagaré la multa con mucho gusto», dije. «Sólo quiero pedirle que antes me permita hacerle una pregunta.» Me miraba el guardia suspicaz, sin duda preguntándose a dónde quería ir a parar aquel fulano redicho que tenía delante. «¿Me da usted su palabra de honor –proseguí– de que me ha visto pisar la línea continua?» Me estudió un rato largo, sin abrir la boca. Al cabo hizo un seco ademán con la cabeza. «Puede irse», respondió. Entonces fui yo quien se lo quedó mirando. «Gracias», dije. Le tendí la mano y él, tras una brevísima vacilación, me la estrechó. Di media vuelta, subí a mi coche y me fui de allí. Fin de la historia.
Y ahora intenten imaginar hoy una situación parecida. «¿Me da usted su palabra de honor, señor guardia?» El motorista revolcándose de risa por el arcén, con el casco puesto. Y luego, con toda la razón del mundo, haciéndome soplar en el alcoholímetro y calzándome tres multas: una por pisar la continua, otra por ir mamado y otra por gilipollas."
Pongo el artículo entero aquí debajo:
PALABRAS DE HONOR (Arturo Pérez-Reverte)
"Hubo un tiempo en que los chicos nos pegábamos a la salida del colegio porque, durante el recreo, alguien había puesto en duda nuestra palabra de honor. En aquella época, más ingenua que ésta, de cine con bolsa de pipas, de tebeos del Guerrero del Antifaz, de libros de la colección Historias o Cadete Juvenil –Con el corazón y la espada, Ivanhoe, Quintín Durward, El talismán y cosas por el estilo–, de reyes magos que traían la espada del Cisne Negro, poner el honor como aval de esto o lo otro era un argumento al que algunos recurríamos con cierta soltura. Quizá porque también oíamos esa palabra en boca de nuestros mayores. En cualquier caso, con esa recta honradez que suelen tener los muchachos mientras no crecen y la pierden, algunos solíamos llevar el asunto hasta las últimas consecuencias. Eso solía zanjarse más tarde, fuera de clase para no incurrir en indisciplinas punibles por el hermano Severiano, o su homólogo de turno según el lugar y las circunstancias. Resumiendo: círculo de compañeros, carteras en el suelo, puños y allá cada cual. Zaca, zaca. A veces, al acabar, nos dábamos la mano. A veces, no. De cualquier modo, como digo, eran otros tiempos. Hoy le hablas a un chico de honor y lo más probable es que te mire como si acabaras de fumarte algo espeso. Como mucho, si mencionas esa palabra –«Cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo», dice el DRAE– algunos pensarán en rancios lances de capa y espada, en talibanes fanáticos que lapidan a su hija porque se niega a usar burka, o en esa gentuza que de vez en cuando aparece en el telediario diciendo: «Prometo por mi honor cumplir los deberes de mi cargo», etcétera. No hay nada más eficaz para corromper la palabra honor que ponerla en boca de un político: una ministra de Educación, un ministro de Economía, un presidente de Gobierno. Pasados, presentes o futuros, todos ellos, sean cuales fueren sus partidos e ideologías. Igualados en la misma desvergüenza.
Pero no sólo se trata de políticos, ni de jóvenes. Cada sociedad, en cada momento, es lo honorable que llega a ser el conjunto de sus individuos. Las menudas honras, que decían los clásicos cuando ambas palabras, honra y honor, andaban emparentadas, y no siempre para bien. Muchas son las infamias que en todo tiempo se cometieron en nombre de una y otra, como sigue ocurriendo. No hay palabra, por noble que sea, que no deje una larga estela de canalladas perpetradas al socaire. Sin embargo, pese a todo eso y a la lucidez obligada del siglo en que vivimos, a veces lamentas no encontrar con más frecuencia a gente en la que el honor sea algo más que una fórmula equívoca o un recurso demagógico, vacío de sentido. A fin de cuentas, la propia estima, los «deberes respecto del prójimo y de uno mismo», también ayudan a conseguir un mundo mejor y más justo. O a soportar el que tenemos.
Recuerdo una historieta personal que viene al pelo. Ocurrió hace casi treinta años, cuando yo conducía por una carretera del sur de España. Adelanté frente a un cambio de rasante, con el espacio justo para ponerme a la derecha sólo unos palmos antes de la línea continua. En ese momento, una pareja de motoristas de la Guardia Civil coronaba la rasante; y el primero de ellos, creyendo desde su posición lejana que yo había pisado la línea, hizo gestos enérgicos para que detuviese el coche. Paré en el arcén, seguro de que no había llegado a infringir las normas. Se acercó un picoleto joven, corpulento, hosco. Ha pisado usted tal y cual, dijo. Me bastó echarle un vistazo a su cara para comprender que de nada servía discutir. «¿Quién está al mando?», pregunté con mucha corrección. Me miró, desconcertado. «El cabo», respondió, señalando al compañero que había estacionado la Sanglas al otro lado de la carretera. Salí del coche, crucé el asfalto y me acerqué al cabo. Era veterano, bigotudo. «Pagaré la multa con mucho gusto», dije. «Sólo quiero pedirle que antes me permita hacerle una pregunta.» Me miraba el guardia suspicaz, sin duda preguntándose a dónde quería ir a parar aquel fulano redicho que tenía delante. «¿Me da usted su palabra de honor –proseguí– de que me ha visto pisar la línea continua?» Me estudió un rato largo, sin abrir la boca. Al cabo hizo un seco ademán con la cabeza. «Puede irse», respondió. Entonces fui yo quien se lo quedó mirando. «Gracias», dije. Le tendí la mano y él, tras una brevísima vacilación, me la estrechó. Di media vuelta, subí a mi coche y me fui de allí. Fin de la historia.
Y ahora intenten imaginar hoy una situación parecida. «¿Me da usted su palabra de honor, señor guardia?» El motorista revolcándose de risa por el arcén, con el casco puesto. Y luego, con toda la razón del mundo, haciéndome soplar en el alcoholímetro y calzándome tres multas: una por pisar la continua, otra por ir mamado y otra por gilipollas."
martes, 13 de octubre de 2009
Lamagrande
Cuhillería, ferretería, cerrajería, copias de llaves... LAMAGRANDE
Establecimiento dedicado a la venta especializada de material ferretero, maquinaria de todo tipo, copia de llaves...........
Nooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!
Eztaaaa ziiiiiiiii http://www.rociojuradolamasgrande.es.tl/
Dios supo muy bien lo que hizo. Al séptimo día descansó, e hizo bien, porque aún le faltaba crear el ser más bello de la existencia, y su descanso duró mucho, pero tenía que ser así, tenía que diseñarlo a su manera y eso quieras que no, lleva su tiempo. Así que un día, quiso juntar a un Mohedano y a una Jurado de la casta de los "Pililla" porque antes no había encontrado a dos hijos suyos que se quisieran de la manera que lo hacían ellos: Fernando y Rosario, y así cumplió sus planes, de él heredó unas cosas y de ella otras, y cosas en común de ambos, lo mejor de cada uno.
Lo más duro del trabajo ya estaba hecho, mucho tiempo antes Dios creó a su hijo, y también hizo bien, para que así la ayudara "Señor" a caminar. Y caminó, caminó por su cuenta y riesgo porque creía en ti, hasta llegar a muchos corazones a través de su voz, su arte y toda ella, porque ella pensaba, y es verdad, que los hombres fuera de ti no vivimos.
En Chipiona, que tampoco es casualidad, culminó su obra, creó a un ser más bello que la noche y que el día, que la tierra y que los mares, que las flores y que los animales, y por la Gracia de Dios, nació ella: Rocío Mohedano Jurado
En Chipiona, que tampoco es casualidad, culminó su obra, creó a un ser más bello que la noche y que el día, que la tierra y que los mares, que las flores y que los animales, y por la Gracia de Dios, nació ella: Rocío Mohedano Jurado
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