Benicio Napoloni (parodia de Benito Mussolini) dictador de Bacteria visita a su hermano dittatore Astolfo Hynkel en Tomainia y en todo momento se le intenta hacer de menos para marcar la superioridad de Hynkel ante él, pero está claro que Benicio no está por la labor y deja continuamente a su hermano dictador jodido, ja, ja...el momento álgido de la barbería...genial.
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sábado, 4 de mayo de 2013
martes, 23 de abril de 2013
Haces que me asuste de mi mismo
¿Está nuestro líder Astolfo Hynkel, dictador de Tomainia un poco trastornado, un poco obsesionado con su auténtica raza aria y sus queridos y amantísimos rubios?, ¿es extravagante y está dirigido por su mano derecha Garbitsch, su pérfido ministro de propaganda que continuamente instiga al pequeño dictador comiéndole el tarro sobre lo malos que son los judíos y como hay que barrerlos de la faz del planeta, sobre lo peor aún que son los "morenos" y obsesionándole hacia la invasión de Osterlich, el inicio de su plan para hacer un mundo "rubio" gobernado por un dictador "moreno"?, ja, ja, ja, ja........
No creo que sea para tanto la verdad, alguna cosilla, pero sin importancia parece.
"...o César o nada....emperador del mundo", ese toque de "...déjame, quiero estar solo..." y jugando con la bola murmurando...emperador, césar.....genial el moreno dictador totalmente trastornado en un onírico delirio de grandeza bailando y saltando con la bola del mundo soñando que es el globo terráqueo y que es suyo en realidad, subiéndose por la cortina o encima de la mesa, hasta que se le rompe la bola y se queda hecho polvo el pobre....el mundo ya no es suyo.
No creo que sea para tanto la verdad, alguna cosilla, pero sin importancia parece.
"...o César o nada....emperador del mundo", ese toque de "...déjame, quiero estar solo..." y jugando con la bola murmurando...emperador, césar.....genial el moreno dictador totalmente trastornado en un onírico delirio de grandeza bailando y saltando con la bola del mundo soñando que es el globo terráqueo y que es suyo en realidad, subiéndose por la cortina o encima de la mesa, hasta que se le rompe la bola y se queda hecho polvo el pobre....el mundo ya no es suyo.
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El gran dictador
lunes, 1 de abril de 2013
Hay que soliviantar al pueblo
"Si hubiera tenido conocimiento de los horrores de los campos de concentración alemanes, no habría podido rodar la película: no habría podido burlarme de la demencia homicida de los nazis; no obstante, estaba decidido a ridiculizar su absurda mística en relación con una raza de sangre pura".
Charles Chaplin, 1964.
Nos encontramos en Tomania, país que es gobernado con mano de hierro por el despiadado dictador Astolfo Hynkel, fiero antisemita y buscador de la perfecta raza aria.
Astolfo por supuesto es una parodia de Adolf Hitler y sus ministros, el de interior Garbitsch y el de la guerra Herring, el gordo, son parodias respectivamente de Joseph Goebbels, ministro de propaganda y de Hermann Göring, lugarteniente de Hitler y comandante supremo de la Luftwaffe.
Vemos que todo es una parodia de la iconografía nacionalsocialista, la doble cruz de Hynkel, es una parodia de la esvástica nazi y la escena del discurso es una parodia también de los que le gustaban soltar al fürher en sus arengas nacionalistas, en este caso encima Astolfo lo pronuncia en un idioma inventado, una algarabía imitación del alemán y los movimientos son burlas calcadas de los del jerarca nazi.
Y la muchedumbre aclamando al parodictador de la nación inventada levantando todos el brazo a la vez se rinden al ritmo y a la sonoridad del sinsentido algarábico, no al contenido.
Charles Chaplin, 1964.
Nos encontramos en Tomania, país que es gobernado con mano de hierro por el despiadado dictador Astolfo Hynkel, fiero antisemita y buscador de la perfecta raza aria.
Astolfo por supuesto es una parodia de Adolf Hitler y sus ministros, el de interior Garbitsch y el de la guerra Herring, el gordo, son parodias respectivamente de Joseph Goebbels, ministro de propaganda y de Hermann Göring, lugarteniente de Hitler y comandante supremo de la Luftwaffe.
Vemos que todo es una parodia de la iconografía nacionalsocialista, la doble cruz de Hynkel, es una parodia de la esvástica nazi y la escena del discurso es una parodia también de los que le gustaban soltar al fürher en sus arengas nacionalistas, en este caso encima Astolfo lo pronuncia en un idioma inventado, una algarabía imitación del alemán y los movimientos son burlas calcadas de los del jerarca nazi.
Y la muchedumbre aclamando al parodictador de la nación inventada levantando todos el brazo a la vez se rinden al ritmo y a la sonoridad del sinsentido algarábico, no al contenido.
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