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miércoles, 22 de agosto de 2018

Ellos y no vosotros materialistas sordos

Si si si amigüitos, nada mejor que esto, se ha reunido la asamblea de majaras y el tiempo será bueno los próximos días, el velo del templo se rasgará y la tierra temblará, las rocas se partirán, los sepulcros se abrirán y los cuerpos de muchos santos resucitarán porque asistimos aquí a la transfiguración, transmutación del hermano malo republicano, Pedro, con sus ojos inyectados en sangre (es en blanco y negro), en amor patrio mejor, que vuelve, con su diatriba contra el rojo, al redil verdadero, recién convertido, recién re-convencido del verdadero rumbo que traerá el único orden: 

"Poco importa que hayáis recuperado esos papeles…sin planos y aun sin armas ganarán siempre la batalla contra los hombres huecos. Son ellos, los que sienten en el fondo de su espíritu la semilla superior de la raza, los elegidos para la gran empresa de devolver a España a su destino. Ellos y no vosotros, materialistas sordos, llevarán sus banderas hasta el altar del triunfo. Para ellos fatalmente ha de llegar el día feliz de la vitoria".

Si señor, esto son un conjunto de frases bien hilvanadas para conformar un discurso como Dios manda. El cual además de haber ayudado, sin duda, a la creación de tal magnificencia, ilumina omni-acertadamente al "Iluminado" mientras este es imbuido de ese halo de divinidad verdadera capaz de casi convencer a los descarriados y desaliñados rojos, no eso es imposible, aún mirándoles como les mira con esos ojos llenos de fervor patriótico verdadero, no el de ellos confundidos y perdidos en sus arteros pensamientos judeo masónicos.....



miércoles, 20 de marzo de 2013

Tenemos que decidirnos de una vez a cerrar el sepulcro del Cid

Aquí vuelve de nuevo con nosotros nuestro muso el capitán Don Pedro Churruca, esta vez con la visita de su amigo Pardo, un auténtico caballero que saluda efusivamente a su amigo y se quita respetuosamente la gorra para saludar con besamano a la señora de nuestro héroe.

"He tocado en Filipinas". En la vigesimoprimera acepción de la R.A.E.: "Llegar o arribar, solo de paso, a algún lugar". El capitán Churruca siempre enseñándonos, mas bien recordándonos el buen uso y la riqueza del castellano.

"La perenne rebeldía de la gente de color". "Si, como siempre". Grande Pardo asintiendo y dando la razón sobre un hecho tan claro y repetitivo en el tiempo, parece que nunca quieren trabajar estos negros.

Y esto si que es malo: "Y lo que es peor aún, la invasión de la masonería", por Dios....pero, ¿cómo hemos podido llegar a esto?.


La frase del sepulcro del Cid se engloba dentro del contexto político convulso que vive España a finales del siglo XIX.
En 1898 se pierden las últimas colonias de ultramar, Cuba, Puerto Rico y Filipinas tras una guerra contra los Estados Unidos que no era popular entre la población ni en el gobierno ocupado por la masonería.
España pierde todo su poder imperial que había ido poco a poco desapareciendo a lo largo de los años.

España está en crisis, la política está corrupta y el estado moral del pais está por los suelos.
Todo esto impulsa un movimiento regeneracionista que critica el conformismo, la ignorancia, la corrupción de los partidos políticos y propone un cambio hacia el progreso y el futuro, que se acerque a los ideales de una Europa abierta y libre.
El regeneracionismo critica la situación de atraso y decadencia de España y propone soluciones para salir de ella. Su líder es Joaquín Costa, un gran orador que acabó renegando de las soluciones políticas y abogando por propuestas técnicas.

Costa fue el que dijo lo de que había que echar "doble llave al sepulcro del Cid" en su obra: "Crisis política de España: (doble llave al sepulcro del Cid)". Joaquín Costa. Madrid: Biblioteca "Costa", 1914:

"En 1898, España había fracasado como Estado guerrero, y yo le echaba doble llave al sepulcro del Cid para que no volviese a cabalgar".

Muchos intelectuales de la época estaban cansados de escuchar las alabanzas de las pasadas glorias nacionales. Para Costa la única forma de hacer honor a nuestro pasado era poniéndole “punto y final” echando ese cerrojo y a la vez denunciaba el que se fomentasen y se ensalzasen algunos acontecimientos históricos de España para ocultar la situación actual de desmotivación y crisis:

"Deshinchemos esos grandes nombres: Sagunto, Numancia, Otumba, Lepanto, con que se envenena nuestra juventud en las escuelas, y pasémosles una esponja".

El regeneracionismo es un movimiento ideológico que hace culpable a la Restauración de todos los males y propugna la necesidad de una modernización política, económica y social, modernización que vendría con el acercamiento a los ideales europeos.






Qué masones en el parlamento queriendo olvidar la España verdadera, el imperio, y abandonar a los bravos marinos a su suerte.....menos mal que aparece ese tipejo con ese bigotito y el personaje en el palco llamando traidor al parlamentario masón, no me extraña.......pero los bravos marinos jamás abandonarán el territorio español sin morir por defenderlo.

Como se echa para atrás y se pone firme incluso sentado el gran capitán Don Pedro Churruca cuando el almirante le hace la pelota.....prefiere morir allí luchando por España que morir aquí de vergüenza....

.....ya no hay héroes así.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Clavad la bandera

El San Juan Nepomuceno fue un navío de línea de 74 cañones de la Armada Española entre 1766 y 1805 en el que fue apresado en la batalla de Trafalgar por la marina inglesa.
Si os preguntáis por su nombre, fue en homenaje precisamente a San Juan Nepomuceno que desde 1758 es patrón del cuerpo de infantería de la marina de España.

Dibujo del San Juan Nepomuceno navegando a un largo con las velas gavias desplegadas.


¿Y quién era San Juan Nepomuceno?, pues fue un santo y actualmente es el santo patrón de Bohemia que vivió en el siglo XIV y que fue canonizado en el siglo XVIII. Se supone que fue el primer santo en recibir martirio por negarse a roper el voto del secreto de confesión y eso al rey Wencesalo IV de Bohemia no le gustó nada y lo arrojó por el puente Carlos de Praga.

Estatua de San Juan Nepomuceno en el puente Carlos de Praga


Don Cosme Damíán de Churruca fue un destacado marino y militar y uno de los personajes más ilustres de la armada española de la época. En el año 1803 pasa a ser capitán del San Juan Nepomuceno con el que en el año 1805 toma parte junto con el resto de la flota hispano-francesa en la batalla de Trafalgar.

 Estatua de Cosme Damián Churruca en Mutriku (Gipuzkoa)


El navío fue capturado tras rendirse y llevado a la base de Gibraltar por la flota inglesa. Fue uno de los últimos barcos en rendirse, se batió al principio contra dos navíos ingleses y más tarde contra cuatro, cuando otros navíos españoles y franceses ya habían abandonado la lucha.
El por entonces aún brigadier Churruca (nombrado almirante a título póstumo), herido de muerte, prohibió a sus oficiales rendirse y ordenó clavar la bandera y continuar la lucha. Su segundo comandante, Francisco de Moyna, también acabó muerto.

Muerte de Churruca en Trafalgar


Al alcanzar los 100 muertos y 150 heridos a bordo, el oficial al mando ordenó rendirse. En ese momento, es posible que el San Juan tuviera hasta seis navíos ingleses cañoneándole.
Tras la batalla de Trafalgar, el navío fue tomado al servicio de Gran Bretaña como HMS San Juan y sirvió como pontón en Gibraltar durante muchos años y como lugar de recepción de autoridades a partir de 1808. En honor al valor de almirante Churruca, se colocó una placa con su nombre en la cabina que él había ocupado mientras que permaneció a bordo, y se ordenó que todo el que en ella entrara, se quitara el sombrero, como si el capitán aún estuviese en su camarote y como muestra de respeto a un enemigo aguerrido.
Acabó siendo vendido y desguazado en 1818.

"Clavad la bandera" fue la última orden del capitán Churruca antes de morir. Clavar la bandera es la orden para que la bandera no pueda ser arriada y sea clavada en el pabellón continuando la lucha hasta la muerte, sin rendición, hundiéndose el navío si así tuviese que ocurrir. La orden finalmente no fue cumplida tal y como hemos descrito anteriormente.



Tal y como comentamos en Los almogávares, esto es lo que nos cuenta la historia pero aquí tenemos de nuevo a nuestro buen amigo don Pedro Churruca charlando con sus hijos en el jardín de su casa y explicándoles la gloriosa muerte de su antepasado el póstumo almirante don Cosme Damián Churruca a bordo del San Juan Nepomuceno. Una historia digna de escucharse en boca del más ilustre descendiente de tan afamado marino.

Mientras va contando a sus hijos las peripecias de su tatatatatarabuelo, la hija Isabelita, una niña modelo, lanza una conclusión sobre la viñeta que está viendo y que a su padre le gusta mucho mirándole con condescendencia amorosa.
El hijo malo Pedro lanza en cambio una pregunta que no gusta a su padre, le responde pero viendo ya en su hijo esa incipiente preocupación constante por el dinero.

Quizá el hijo malo no andaba tan mal encaminado. Esta es una carta que escribe el ilustre antepasado a su hermano antes de partir a la batalla de Trafalgar:

"Navío San Juan en Cádiz a 11 de octubre. Querido hermano: desde que salimos de Ferrol no pagan a nadie ni aun las asignaciones, a pesar de estar declaradas en la clase del prest del soldado, de manera que se les debe ya quatro meses y no tienen ni esperanza de ver un real en mucho tiempo; aquí nos deben también 4 meses de sueldo y no nos dan un ochavo, sin embargo de que nos hacer echar los bofes trabajando: con lo que no puedo menos de agradecer mucho el que hayas libertado a Dolores de los apuros en que se andaría para pagarte los 1.356 reales que te los libraré yo luego que pueda; entretanto, he encontrado en Ferrol a un amigo rico que socorrerá a Dolores con quanto necesite, y quedo tranquilo con haver asegurado ya su subsistencia decentemente. Estos son los trabajos de los que servimos al Rey, que en ningún grado podemos contar sobre nuestros sueldos (...) Si llegas a saber que mi navío ha sido hecho prisionero, di que he muerto."

Algo si que parece que le interesa el dinero a don Cosme, pero bueno, como ya decimos, esto son sólo documentos históricos sin valor, lo importante es lo que nos cuenta el ilustre descendiente don Pedro.


Al hacerle el hijo bueno José una conclusión gloriosa de su antepasado, don Pedro entonces si, practicamente entra en éxtasis místico, una luz divina parece que lo ilumina y con los ojos casi en blanco narra como si fuese él mismo quien estuviese en esa batalla (de hecho lo es con una peluca blanca) que da fin gloriosamente a su tatatatatarabuelo. Cuando termina su glosa, parece de nuevo que la luz divina deja de iluminarlo y vuelve a tierra mientras recuerda la última orden del almirante póstumo: "Clavad la bandera", que de nuevo como ya hemos dicho, parece que finalmente no se cumplió.

Para terminar, el hijo malo, Pedro, de nuevo comenta algo que a él le resulta curioso. La respuesta de su padre no deja lugar a dudas bajo la atenta mirada preocupada de su madre viendo que su hijo se descarría del buen camino.

martes, 9 de octubre de 2012

Los almogávares

"Estas gentes que se llaman Almogávares no viven más que para el oficio de las armas. No viven ni las ciudades ni las villas, sino en las montañas y los bosques, y guerrean todos los días contra los Sarracenos: y penetran en tierra de Sarracenos una jornada o dos, saqueando y tomando Sarracenos cautivos; y de eso viven. Y soportan condiciones de existencia muy duras, que otros no podrían soportar. Que bien pasarán dos días sin comer si es necesario, comerán hierbas de los campos sin problema. Y los adalides que los guían conocen el país y los caminos. Y no llevan más que una gonela o una camisa, sea verano o invierno, y en las piernas llevan unas calzas de cuero y en los pies unas abarcas de cuero. Y traen buen cuchillo y buen correa y un eslabón en el cinto. Y trae cada uno una buena lanza y dos dardos, así como una panetera de cuero a la espalda, donde portan sus viandas. Y son muy fuertes y muy rápidos, para huir y para perseguir; y son catalanes y aragoneses y sarracenos".

Esta es la descripción que nos hace de los almogávares Bernat Desclot, un historiador catalán que vivió en la segunda mitad del siglo XIII en su crónica.: "Libre del rei en Pere e dels seus antecessors passats, cap. LXXIX".



En el año 1245 los reyes de Aragón, en su "reconquista" de la península Ibérica, llegaron a Alicante, hasta el punto donde el río Segura se encuentra con el mar, y la dieron por concluída ya que por el sur y por el oeste, los castellanos ya se encontraban allí y se encargarían ellos de terminar la conquista del territorio ibérico que quedaba en manos musulmanas.

El problema es que los belicosos catalanes, aragoneses y valencianos no quería dejar de guerrear y conquistar nuevas tierras. Mientras abrevaban sus caballos en las aguas del Segura, pusieron sus ojos sobre el ancho mar que tenían enfrente: el Mediterráneo, un océano de oportunidades al alcance de su mano que no iban a dejar escapar.

Y aquí llegamos a la parte en que los almogávares entran en la historia. En la península ibérica, las primeras noticias sobre ellos empiezan a darse a principios del siglo XIII, cuando escuadrones de unos doce hombres cada uno, comandados por un "almugaten", o si era una operación de mayor envergadura por un adalid, solían hacer incursiones de uno o dos días en tierras musulmanas.

Llegaron a ser una numerosa hueste y así, entre los años 1284 y 1286, unos 15.000 almogávares, al mando del almirante de la flota de la Corona de Aragón y de Sicilia, Roger de Lauria, participaron en la batalla del collado de las panizas.


La estatua en homenaje a Roger de Lauria en Tarragona.





El rey Pedro el Grande utilizó este novedoso cuerpo de ejército, que dió tan buen resultado en las guerras contra los moros en la península Ibérica, en las conquistas de Mallorca y Sicilia.

En Sicilia, el hijo de Pedro el Grande, Federico II, puso al mando de las tropas almogávares a Roger de Flor, con el que consolidaron el dominio sobre la isla y la conquista de algunas ciudades de la costa de Asia Menor. Ayudaron al Imperio Bizantino contra los turcos y llegaron a fundar algunos ducados, como el de Atenas.

Roger de Flor fue un antiguo caballero templario que entró como caudillo mercenario al servicio del rey de Aragón tras haber sido expusado del Temple porque supuestamente había robado tesoros de la orden de los templarios.



Aquí vemos la estatua que homenajea a Roger de Flor en Tarragona.




Programa radiofónico sobre la vida de Roger de Flor en el programa de Juan Luis Cebrián, La rosa de los vientos en Onda cero.





En definitiva los almogávares fueron los soldados mas bravos y temibles de la época, unas tropas ligeras de choque de la Corona de Aragón formadas por infantería ligera, armados con lo justo pero que se movían con sorprendente agilidad en cualquier campo de batalla.
No está claro el origen de la palabra almogávar: origen árabe "al-mugāwir", el que realiza una expedición; "al-mujābir", el portador de noticias o una tercera teoría sostiene que viene del adjetivo "gabar", que se traduce como orgulloso o altivo.
Estaban integradas principalmente por oficiales aragoneses y catalanes, y una tropa que provenía de las serranías ibéricas y de los valles del Pirineo donde eran reclutados muy jóvenes, casi niños. La vida que llevaban era durísima: sometidos a mil privaciones, dormían al raso y comían un día sí y tres no. Su lengua de habla y comunicación exclusivamente eran el aragonés y el catalán, jamás se comunicaron en castellano.

En la época de mayor actividad procedían de toda la Corona de Aragón, incluidos valencianos, mallorquines, sicilianos, sardos, calabreses, occitanos e incluso griegos y turcos, así como gallegos y asturianos que se unieron a las tropas del rey de Aragón durante la expedición por el imperio bizantino.

Fueron unas tropas activas en el Mediterráneo entre los siglos XIII y XIV que actuaron como mercenarios al servicio del rey de Aragón. Combatían a pie, con armas y bagajes ligeros, generalmente con un par de lanzas cortas (azconas) que lanzaban con tanta fuerza que eran capaces de atravesar los escudos del adversario, un cuchillo largo (llamado "coltell") y a veces un pequeño escudo redondo como única defensa. Llevaban la barba crecida y vestían pobremente, únicamente un camisón corto (tanto en verano como en invierno), llevaban un grueso cinturón de cuero y calzaban abarcas también de cuero. Además siempre llevaban consigo una buena piedra de fuego, con la que antes de entrar en batalla solían golpear sus armas, por lo que estas echaban unas enormes chispas, que unidas a sus terribles gritos, aterrorizaban a sus enemigos.
Entraban en combate al grito de "Desperta Ferro! Matem, matem" y se lanzaban sobre el enemigo como auténticos diablos.
Vivían por y para la guerra, o vencían o morían: no había término medio. A sus enemigos se les helaba la sangre en la venas ya que no daban cuartel en el combate, no hacían prisioneros y mataban a todos. Vivían de lo que saqueaban al vencido tras haberlo aniquilado.


Una narración del origen y descripción de los almogávares con imágenes de la película "Tirant lo blanc" de Vicente Aranda.




Aquí vemos una batalla de los almogávares recreada también en "Tirant lo Blanc".






Y con todo esto nos hacemos a la idea de lo que la historia ha podido desentrañar sobre los almogávaes. Nos queda la sensación de que eran unos rudos montañeros que fueron contratados como mercenarios y corsarios al servicio de los reyes de Aragón, aprovechánose de su salvajismo para destrozar a las tropas enemigas, unos matarifes que no dejaban a nadie con vida y que subsistían con todo lo que robaban a sus asesinadas víctimas.

Pero la historia como muchas otras veces se confunde y tergiversa los hechos, queriéndonos hacer ver a estos heroícos combatientes como lo que no son.

La mejor descripción en unas pocas palabras sobre lo que es un almogávar nos la cuenta el capitán de navió de la marina española, Don Pedro Churruca, descendiente de Cosme Damián Churruca, al cual denomina, "el más sabio y valeroso marino de su época".
Nos encontramos en el año 1898 y Don Pedro se encuentra en el jardín de su finca, sentado entre sus hijos José, Pedro e Isabelita, viendo un libro de fotografías y estampas antiguas, y transmitiendoles el espíritu inherente al apellido Churruca, que es el espíritu de los almogávares: "guerreros elegidos, los más representativos de la raza española: firmes en la pelea, ágiles y decididos en el maniobrar".

Esto si que es una descripción histórica de lo que es un almogávar.



Os transcribo toda la narración-diálogo para que no os perdáis nada:

- Don Pedro: Y estas son las naves de Roger de Lauria, el gran almirante de Aragón a cuyas ordenes brilló como nunca la célebre ballestería catalana. De él son aquellas arrogantes palabras dirigidas al rey de Francia... "Que ni nao, galera, ni siquiera pez podría asomarse a la mar, que no llevase grabado en su cola el escudo de Aragón".
Este es Roger de Flor, el célebre caudillo de los Almogávares que paseó triunfante hasta el fondo del Mediterráneo los colores de nuestra bandera de hoy.

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El hijo bueno Churruca: Papá ¿qué son los almogávares?

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Don Pedro (sonriente ante la sana curiosidad de su hijo): Eran guerreros elegidos, los más representativos de la raza española, firmes en la pelea, ágiles y decididos en el maniobrar. Su valor no es igualado en la historia por ningún otro pueblo...

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El hijo bueno Churruca (pensativo y nostálgico): ¿Cómo no hay ahora almogávares?

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Don Pedro (con vista perdida y aire mesiánico): Cuando llega la ocasión, no faltan. Sólo se perdió tan bonito nombre. Pero almogávar será siempre el soldado elegido, el voluntario para las empresas arriesgadas y difíciles, las fuerzas de choque o de asalto... 

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